
El mercado del automóvil puede resurgir en lo que queda de año si se cumple el fin o la disminución significativa de la escasez de semiconductores a nivel mundial.
Estamos viendo como los precios de los coches nuevos ha ido en aumento y en parte el culpable era la falta de chips.

Así mismo las marcas se han venido obligadas a sacar vehículos nuevos al mercado sin algunas de las opciones propuestas de serie o eliminadas de las opciones en sus configuradores.
Viendo también como los plazos de entrega se alargaban hasta fechas difíciles de creer y que asustaba a mas de un comprador, sobre todo el que necesitaba un vehículo en un plazo breve.
Pero parece que todo esto empieza a cambiar y el mercado puede volver a su normalidad.

