
Un diseño mas sutil, compensado y definido, quizás igual de musculoso y un poco menos agresivo en su perfil, con unas líneas mas disimuladas que lo hacen avanzar en su acabado exterior.


Sus paseos por Nürburgring y Suzuka han conseguido nuevos records.
Para Honda ha sido fruto de un cambio estético para optimizar la aerodinámica.

El interior de diseño propio para el acabado, con asientos muy vistosos y deportivos, el volante de piel vuelta y programas racing integrados para marcar la diferencia..
El motor 2.0 Turbo, ya es conocido, aunque ahora es una nueva versión que sigue unos pasos que poco a poco se van extinguiendo, y es que no está hibridado.
